El Visulas 690s permite realizar terapia fotodinámica mediante luz roja que activa la verteporfina. En la CSC, la media dosis de 3 mg/m² pretende reducir la exposición al fármaco manteniendo la fluencia luminosa del protocolo elegido. Media dosis y media fluencia son estrategias diferentes. Los parámetros definitivos deben confirmarse con el manual del equipo, la calibración y el protocolo clínico vigente.
Si usted padece la enfermedad macular coroidopatía serosa central podría beneficiarse del tratamiento mediante coroidopatía serosa central en clínica oftalmología orduna
Clínica Oftalmología Orduna
La terapia fotodinámica (TFD) es un tratamiento que combina un medicamento especial, administrado por vía intravenosa, con una luz láser de características específicas.
Esta combinación permite actuar de forma selectiva sobre determinados vasos sanguíneos anormales y sobre alteraciones de la circulación de la coroides, una capa vascular situada debajo de la retina.
Es un procedimiento realizado por un oftalmólogo especializado, que no requiere cirugía abierta y que suele ser bien tolerado.
En nuestra clínica utilizamos la terapia fotodinámica en casos seleccionados de enfermedades que afectan a la retina y a la coroides.
Coroidopatía serosa central: una enfermedad en la que se acumula líquido debajo de la retina y puede producir visión borrosa, líneas torcidas o una imagen de menor tamaño.
Enfermedad paquicoroidea: un grupo de enfermedades en las que la coroides presenta alteraciones vasculares que pueden favorecer la acumulación de líquido debajo de la retina.
Determinadas formas de degeneración macular asociada a la edad (DMAE) húmeda: especialmente cuando existe una membrana de vasos sanguíneos anormales bajo la retina y se cumplen criterios específicos para este tratamiento.
En la DMAE húmeda, las inyecciones intravítreas suelen ser el tratamiento habitual de primera elección. La terapia fotodinámica puede tener un papel en determinados casos, según el tipo de lesión y la respuesta a otros tratamientos.
La elección del tratamiento se realiza de forma individualizada, después de estudiar las características de cada paciente.
La coroidopatía serosa central puede provocar la acumulación de líquido debajo de la mácula, la zona de la retina responsable de la visión central y de los detalles.
En algunos pacientes, el líquido desaparece espontáneamente. Sin embargo, cuando la enfermedad persiste, reaparece o amenaza la función visual, puede ser necesario tratarla.
La terapia fotodinámica permite actuar sobre la circulación coroidea alterada y favorecer la desaparición del líquido acumulado debajo de la retina.
¿Qué beneficios puede aportar?
Favorecer la reabsorción del líquido subretiniano.
Mejorar la visión cuando la alteración es reversible.
Reducir la persistencia o las recurrencias de la enfermedad en determinados pacientes.
Tratar la alteración vascular de la coroides sin realizar una quemadura convencional de la retina.
Los resultados dependen de la duración de la enfermedad, del estado de la retina y de las características de cada caso. No puede garantizarse una recuperación visual completa.
El estudio internacional PLACE, publicado en 2018, comparó la terapia fotodinámica con verteporfina a media dosis con el láser micropulsado de baja intensidad en pacientes con coroidopatía serosa central crónica.
A las primeras 6-8 semanas, el líquido debajo de la retina había desaparecido por completo en aproximadamente el 51 % de los pacientes tratados con terapia fotodinámica, frente al 14 % de los tratados con láser micropulsado. En la evaluación final, las cifras fueron aproximadamente del 67 % y del 29 %, respectivamente.
Estos resultados respaldan el papel de la terapia fotodinámica en el tratamiento de la coroidopatía serosa central crónica.
La terapia fotodinámica consta de dos fases:
Primera fase: administración del medicamento
Se administra por una vena del brazo un medicamento denominado Visudyne (verteporfina). Este medicamento hace que determinados vasos sanguíneos sean sensibles a una luz láser específica.
Segunda fase: aplicación de la luz láser
Transcurrido el intervalo establecido para el tratamiento, habitualmente unos 15 minutos desde el comienzo de la perfusión según la pauta autorizada, se aplica una luz láser roja especial sobre la zona seleccionada del ojo.
El tratamiento se realiza con un equipo oftalmológico y una lente de contacto específica. No es una operación quirúrgica y normalmente no requiere anestesia general.
El procedimiento suele durar poco tiempo y el paciente puede regresar a casa el mismo día, siguiendo las indicaciones de su oftalmólogo.
Visudyne es el nombre comercial de un medicamento cuyo principio activo es la verteporfina.
Se trata de un fármaco fotosensibilizante: por sí mismo no produce el efecto terapéutico completo, sino que se activa cuando recibe la luz láser adecuada.
La combinación del medicamento y la luz permite producir un efecto localizado sobre los vasos sanguíneos seleccionados.
En la coroidopatía serosa central se emplean protocolos adaptados, como la media dosis de verteporfina o la reducción de la energía luminosa, con el objetivo de tratar la alteración coroidea y limitar los efectos no deseados.
Durante las primeras 48 horas es fundamental protegerse de la luz intensa.
La verteporfina puede hacer que la piel y los ojos sean temporalmente más sensibles a la luz. Por ello, recomendamos:
Evitar la exposición directa al sol.
Si necesita salir durante el día, utilizar ropa que cubra la piel y gafas de sol oscuras.
Evitar lámparas muy intensas, focos halógenos potentes y cabinas de bronceado.
No permanecer a oscuras: la iluminación interior habitual y tenue es segura.
Seguir las instrucciones específicas que le facilite el equipo médico.
Los protectores solares habituales no sustituyen a la ropa y a las gafas de protección durante este periodo.
También es recomendable acudir acompañado el día del tratamiento y no conducir si presenta visión borrosa u otras alteraciones visuales.
Como cualquier tratamiento médico, la terapia fotodinámica puede producir efectos secundarios, aunque muchos son leves y transitorios.
Entre los más frecuentes se encuentran:
Molestias, dolor o inflamación en el lugar de la inyección.
Náuseas, dolor de cabeza o mareo.
Alteraciones visuales transitorias.
Reacciones de la piel si se incumplen las medidas de protección frente a la luz.
De forma poco frecuente pueden producirse reacciones alérgicas importantes, complicaciones en la zona de administración intravenosa o un empeoramiento significativo de la visión.
Por eso, antes de realizar el tratamiento, el oftalmólogo revisará los antecedentes médicos, los medicamentos que toma el paciente y las posibles contraindicaciones.
El tratamiento no termina con la aplicación del láser.
Es necesario realizar revisiones oftalmológicas para comprobar la evolución de la enfermedad, valorar la desaparición del líquido mediante tomografía de coherencia óptica (OCT) y determinar si se necesita algún tratamiento adicional.
Cada paciente presenta una evolución diferente, por lo que el seguimiento se adapta a sus necesidades.
En la Clínica Oftalmología Orduna estudiamos cada caso de forma individualizada para ofrecer el tratamiento más adecuado, con el objetivo de preservar la visión y cuidar la salud de la retina.
La información de esta página es orientativa y no sustituye la valoración médica individual. La indicación del tratamiento, sus beneficios y sus riesgos deben valorarse con el oftalmólogo.